Disfruta de la Naturaleza… aunque no tengas vacaciones.

¿Eres amante de la Naturaleza y necesitas conectar con ella para desconectar del ritmo del día a día pero no tienes vacaciones? Hoy te traemos algunas ideas para que disfrutes del contacto con lo natural aunque sea un ratito y cerca de casa, ¿te animas?

Visita los parques de tu pueblo o ciudad

Aunque lo pasemos por alto, los parques y zonas verdes de nuestra población son lugares donde fácilmente puedes conectar con la Naturaleza. Puedes cambiar de ruta para ir al trabajo y pasar por algún parque o destinar algunas horas de la semana para desconectar en ellos. Puedes leer, tomar algo o simplemente no hacer nada durante un rato rodeado de naturaleza.

Escapadas a lugares cercanos

Si tienes un día libre disfrútalo fuera de casa. Busca un jardín botánico, una playa, río o lago, la montaña más cercana, … y ve a pasar tu día libre allí. Aunque sea solo un día notarás el efecto de oxigenarte por unas horas, ¡es terapéutico!

Actividades al aire libre

A lo mejor te gusta hacer ejercicio, coser, hacer yoga o meditación, … mientras dura el buen tiempo hay un gran número de actividades que se realizan al aire libre en todas las ciudades. ¡Busca las que ofrezcan a tu alrededor y apúntate!

Rodéate de Naturaleza

Una buena forma de estar en contacto con la naturaleza es rodearte de ella. Ya sea en tu despacho o en casa, puedes decorar tu zona con elementos naturales como plantas, piedras, objetos de madera, … ¡Si no puedes ir a la Naturaleza, que ella venga a ti!

Adapta tu alimentación

Consume más productos vegetales frescos: crudos, cocinados o en zumos y batidos. Degustar los frutos de la Naturaleza es una gran manera de estar en contacto con ella y tu cuerpo lo notará por dentro y por fuera.

Y tu, ¿tienes alguna otra idea o costumbre para disfrutar de la Naturaleza? 

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Aromaterapia: Los Aromas

Vamos a introducirnos en el mundo de la aromaterapia: sus beneficios, como trabajarla, … Hoy empezamos por una parte imprescindible para comprender cómo funciona, hablaremos del olfato y los aromas. Lee nuestra entrada de hoy para saber más de nuestro sentido olfativo y cómo podemos aprovechar sus características para sentirnos mejor.

El sentido del olfato

Los humanos poseemos cinco sentidos de los cuales el olfato y el gusto actúan con receptores químicos y el resto con receptores físicos. El olfato es en realidad un detector de moléculas que produce un estímulo sólo sensorial, la interacción molécula-receptor que produce una respuesta interna en el cuerpo o la mente tiene lugar a nivel cerebral, en el Sistema Límbico.

¿Cómo nos afectan los olores?

Algunos olores nos llevan rápidamente a un recuerdo, se condicionan nuestras sensaciones y el olor puede cambiar la percepción del momento. Así pues, los aromas pueden relajarnos o estimularnos, cambiando nuestro humor, pueden incrementar nuestra sensación de bienestar.

Un olor no tiene ninguna significación personal hasta que se conecta a algo que ocurrió en nuestra vida. Con el encuentro inicial, se van formando las conexiones nerviosas que entrelazan el olor con las emociones. Por ejemplo: un olor típico de tu infancia como el de un bizcocho recién hecho puede resultarte muy reconfortante porque, cuando eras pequeño y vivías feliz, se creó esa conexión en tu cerebro. Ningún otro sentido tiene un acceso tan profundo en nuestro cerebro como el que posee el olfato.

Aunque a todos nos afectan los olores, cada persona tiene su propio almacén de memorias aprendidas, incluida la memoria de los olores por lo que, un olor agradable para alguien puede ser muy desagradable para otra persona ya que, el recuerdo asociado puede ser negativo.

Hay aromas que tienen efectos demostrables comunes

Aunque la experiencia personal tenga un peso muy importante, hay aromas que producen efectos concretos. Los aromas de jazmín, limón, lemongrass, menta y albahaca tienen efectos psicológicos estimulantes. Por el contrario, la bergamota, manzanilla, sándalo, rosa y lavanda tienen efectos relajantes. El olor de eucalipto puede incrementar la creatividad, el aroma de cítricos puede potenciar el sistema inmunitario, y el olor de la manzana especiada puede incrementar las ondas lentas de la actividad electroencefalográfica y reducir la depresión.

Y tú, ¿eres consciente de lo mucho que afectan los aromas?