Hace ya algún tiempo te hablamos del pan y lo positivo que es su consumo para una dieta equilibrada (puedes volver a leer el artículo aquí).
Si bien el pan nos aporta múltiples beneficios para nuestro organismo, el pan casero es una opción aún más saludable. A continuación te explicamos cuáles son sus beneficios y te enseñamos a hacer un pan casero muy fácil.
Beneficios del Pan Casero
- Ingredientes de mayor calidad. Al hacer nuestro propio pan, seremos nosotros los que escojamos los ingredientes por lo que podemos comprarlos de mayor calidad que el pan que solemos consumir.

- Pan libre de conservantes. No tenemos porque añadirle conservantes a nuestro pan así que podemos librarnos de ellos haciendo que nuestro pan sea más natural.
- No a la harinas refinadas y los excesos de levadura. Los panes que compramos suelen estar hechos con harinas refinadas y excesos de levadura que a la larga pueden dañar nuestro estómago. Para nuestro pan mediremos cada ingrediente por lo que no sólo será más equilibrado sino que, además, sabremos lo que estamos consumiendo.
- Libertad creativa. Podemos añadir los ingredientes que queramos (siempre que sean compatibles como semillas o harinas integrales) así que haremos el pan a nuestro gusto.
- Ahorro económico. Aunque no tenga repercusión en nuestro organismo, si lo tiene en nuestro bolsillo. Nuestro propio pan nos permite ahorrar pues estaremos consumiendo pan gourmet a precio de pan normal.
¿Quieres hacer tu propio pan? Receta fácil para principiantes.
Ingredientes:
- 175 ml de agua
- 1 cucharadita de sal
- 1 cucharada de aceite de oliva
- 150 gr de levadura fresca o 1 sobre de levadura liofilizada
- 310 gr de harina (blanca o integral)
- Opcional: puedes añadirle algunas semillas para hacer tu pan más especial (semillas de sésamo, de amapola, de lino, …)
Elaboración:
Ponemos el agua en un cuenco y le añadimos la cucharada de aceite, lo calentamos en el microondas durante unos 5-10 segundos (necesitamos que esté templado, no caliente) y le agregamos la levadura. Mezclamos bien con la ayuda de una cuchara y pasamos esta mezcla a un recipiente más grande.
Ahora debemos añadirle el resto de ingredientes: la harina, la sal y, si optas por el pan especial, las semillas. Removemos hasta tener la mezcla bien hecha.
Espolvoreamos con un poco de harina la superficie donde vayamos a amasar y volcamos la masa (si está un poco pegajosa le añadimos un poco de harina, si por lo contrario está demasiado dura le pondremos un poco de agua).
Cuando la tengamos amasada le damos la forma que queramos y lo metemos en un recipiente de cristal con tapa apto para el horno (queremos que se genere vapor en su interior). Para evitar que se nos pegue, echamos unas gotitas de aceite de oliva al recipiente y lo extendemos bien por su interior.
Una vez tengamos la masa en el recipiente le hacemos unos cortes en la parte superior (formando una cuadrícula), lo pintamos con un poco de aceite y le espolvoreamos una pizca de harina.
Por último lo metemos en el horno (debe estar frío) y le damos una cocción a 220º durante 40-45 minutos aproximadamente (hasta que la superficie esté dorada).
Cuando saquemos nuestro pan del horno lo debemos dejar enfriar sobre una rejilla (de esta manera evitamos que se reblandezca). ¡Y ya podemos disfrutar de nuestro propio pan!

Con el cambio de estación y, sobre todo, de la temperatura a nuestras mascotas les llega el momento de cambiar su pelaje. Igual que las personas hacemos el cambio de armario y sacamos nuestras prendas más frescas, los animales hacen lo mismo con su pelo, se deshacen del pelaje de invierno y lo substituyen por otro más adecuado a las estaciones calurosas.
¿Por qué mudan?
Cepíllalo: Si cepillas a tu mascota entre una y dos veces al día le estarás ayudando a deshacerse del pelo invernal, esto es importante para el animal pero también para ti pues encontrarás mucho menos pelo repartido por toda la casa.
Hace unas semanas os hablamos del efecto que tiene la luna sobre las plantas (podéis volver a leer el artículo aquí) pero, cada fase lunar les provoca diferentes reacciones. A continuación os explicamos qué es conveniente hacerle a tus plantas según la fase lunar en la que nos encontremos.
Se experimenta un aumento de agua en el subsuelo por lo que las plantas pueden absorberla mejor. Si quieres plantar directamente semillas puedes ponerlas a germinar un par de días antes del cuarto creciente, así cuando las pases al suelo crecerán mejor. Las plantas abonadas y cuidadas crecen más durante esta fase.