Amamos a nuestras mascotas, queremos darles lo mejor y, a veces, las mimamos en exceso. Su alimentación es importantísima y cuidarla es nuestra responsabilidad ya que les pueden gustar muchos alimentos que forman parte de nuestra dieta pero que no les convienen, todo lo contrario, son perjudiciales para su salud.
A continuación te mostramos una lista con 10 alimentos que no deben ingerir tus mascotas (tanto perros como gatos). Si tu mascota es un gato, debes tener en cuenta que tiene más dificultad que un perro para eliminar toxinas a través del hígado y, por lo tanto, debes prestar especial cuidado en su alimentación.
Huesos
Aunque les guste roer los huesos, pueden atravesarse o quedarse atascados en el tracto intestinal provocando desgarros internos que pueden llegar a necesitar cirugía. También pueden atragantarse.

Chocolate
Peligroso por su contenido en teobromina, un alcaloide que incrementa el ritmo cardíaco, estimula el sistema nervioso central y puede provocar constricción en las arterias. Los síntomas son diarrea, vómito, hiperactividad y puede llegar hasta el fallo cardíaco.
Leche
Casi todos son intolerantes a la lactosa y les puede provocar vómitos, diarrea y otros síntomas gastrointestinales. A los gatos les suele gustar, se les puede dar leche especial que podemos encontrar el tiendas especializadas o leche sin lactosa.
Ajo y Cebolla
Contienen tiosulfato, un compuesto químico que resulta difícil de procesar a los perros y, especialmente a los gatos. Les puede provocar anemia y problemas gastrointestinales. La cebolla, además, contiene disulfuros, lo que provoca un daño permanente en los glóbulos rojos de los animales.
Uvas y Pasas
Contienen una toxina que les provoca un fallo renal. Este alimento deben evitarlo sobretodo los perros, se conocen varios casos de muerte por intoxicación debido a uvas o pasas. Empieza con vómito, diarrea, inquietud y mucha sed seguido por el fallo renal.
Cafeína
Su contenido en xanthine lo hace similar al chocolate, provoca alteración del sistema nervioso e incremento del ritmo cardíaco. Esto les puede llevar a los vómitos, hiperactividad e incluso taquicardias.
Patatas
Ya sean fritas, de bolsa, cocidas, de ninguna manera. Contienen oxalates, unos ácidos que pueden alterar el sistema digestivo y el tracto urinario de nuestras mascotas.
Maíz
Una debilidad, especialmente para los gatos que adoran su dulzor natural. Es altamente indigesto y el reducido tamaño de sus granos puede provocar obstrucciones intestinales.
Carnes Saladas
Algunas carnes adobadas o demasiado saladas les pueden provocar dolor de estómago o pancreatitis. También pueden beber demasiada agua lo que puede llenar de gas su estómago, algo que puede empeorar.
Alcohol
Aunque la dosis sea reducida, el animal puede sufrir una intoxicación. Se ponen nerviosos y atacan cosas llegándose a herir. Les provoca incontinencia urinaria y, una gran dosis, puede provocar su muerte.
Debemos cuidar bien de nuestras mascotas ya que dependen de nosotros. Lo más aconsejable es darles piensos y comidas especiales pues contienen los alimentos y vitaminas que necesitan para llevar una dieta equilibrada.

Con el abono podemos ayudar a nuestras plantas con ese aporte de nutrientes que necesita. ¿Cuál es el mejor abono? Sin duda el natural ya que, además de evitar el uso de pesticidas y fertilizantes químicos, lo podemos hacer en nuestra casa de manera fácil y económica. Te enseñamos a hacer 3 abonos diferentes a los que seguro que les podrás sacar mucho partido.
El plátano es una fruta rica en potasio, uno de los nutrientes más necesarios para las plantas. El potasio, clasificado como macromineral, ayudará a la floración y fructificación.
¿Cómo se hace? Simplemente debes dejar secar los posos. Una vez estén bien secos ya podrás utilizarlos. No mezcles posos secos con otros húmedos pues no llegarán a perder la humedad correctamente.
Las ortigas son un excelente abono para las hojas por su contenido de nitrógeno y micronutrientes minerales. Para cogerla te recomendamos el uso de guantes ya que, como debes saber, estas plantas pican bastante y puede provocar irritación.
Hace un tiempo os hablamos sobre los cosméticos que usamos a diario y el peligro de sus componentes químicos (puedes leerlo
Crema Facial
se hace?: Mezclamos la sal con unas gotas de aceite esencial y de agua. Lo dejamos secar (podemos extenderlo en un papel absorbente para ir más rápido). Cuando vemos que ya está seco lo guardamos en un frasco con cierre hermético y ya lo podemos usar.
zumo de limón y la cucharada de maicena. Lo tamizamos para eliminar el exceso de líquido y le añadimos el azúcar. Lo mezclamos bien hasta que quede una textura parecida a la espuma. Lo dejaremos reposar en la nevera y listo.