Huevos y Mitos: El colesterol y la Salmonelosis

HUEVOS-DOCENA-BLOG_LIDERVETHace unas semanas os hablamos del Huevo y su valor nutritivo. Pero, más allá de lo nutritivo, es sabido que el huevo contiene colesterol y que su mala conservación puede provocar Salmonelosis. ¿Deja de ser un alimento aconsejable? No, nada más lejos. A continuación te desmontamos un par de mitos para que consumas huevos tranquilamente.

El Mito del Colesterol

Si bien es cierto que el huevo contiene colesterol, también sabemos que éste es imprescindible para el buen funcionamiento de nuestro organismo, es más, la mayor parte del colesterol que necesitamos lo produce nuestro propio hígado en función de la necesidad que detecte.

Un huevo de tamaño medio contiene entre 214 y 220 miligramos de colesterol. Sin embargo, debido a su contenido en fosfolípidos, que interfieren en su absorción, este colesterol tiene poco efecto sobre el nivel de colesterol en sangre.

Por otra parte, sabemos que en el nivel de colesterol en sangre influyen muchos factores externos a la alimentación como la predisposición genética o los hábitos de vida poco saludables (sedentarismo, tabaquismo, estrés, etc)

COLESTEROL-BLOG_LIDERVETAsí pues, el consumo diario de un huevo por una persona sana es compatible con una dieta cardiosaludable, siempre que se controle el consumo de grasa saturada y colesterol que aportan otros alimentos y, controlando siempre que no superen los niveles recomendados. El miedo al colesterol provoca, a veces, que se tomen medidas restrictivas en la dieta que pueden llevar a un desequilibrio nutricional, aquellos que sufran de un exceso de colesterol deben consultar a su médico.

La salmonelosis y su prevención

Como ya sabemos, el huevo es un alimento sano en su origen. Un huevo fresco y limpio y de gallinas sanas que se está manipulando en correcta condiciones, no alberga salmonelosis. De hecho, ésta se produce cuando manipulamos o conservamos el huevo de manera incorrecta.

Para asegurarnos de que el huevo que vamos a consumir está en perfectas condiciones tendremos en cuenta los siguientes puntos:SAMONELA-BLOG_LIDERVET

  • Comprar huevos siempre con sus cáscara intacta y limpia.
  • Mantener limpios los utensilios de cocina y, por supuesto, nuestras manos.
  • No debemos romper el huevo en el borde del recipiente en el que lo vamos a batir.
  • Si separamos las yemas de las claras, no lo haremos con la propia cáscara del huevo.
  • Su adecuada cocción destruye las bacterias.
  • Cualquier alimento que contenga huevo lo debemos conservar en el frigorífico y consumirlo antes de 24 horas.

Vemos pues que, el huevo, es un buen alimento si lo conservamos y manipulamos correctamente y, equilibramos su consumo con el resto de nuestra dieta.

El día de «la mona»

Una tradición festiva en algunas comunidades donde, el lunes siguiente al domingo de Pascua es festivo, con la finalidad de salir al campo y disfrutar junto a toda la familia de las monas que han recibido los ahijados por parte de sus padrinos.

Padrí_amb_la_MonaSi nos remontamos a poco más de 40 años atrás, descubriremos unas monas algo distintas a las actuales, aunque el protagonista siempre es el huevo. Antes el cocido, ahora el de chocolate, que incluso ha evolucionado en variedad de figuras o construcciones arquitectónicas increíbles en este delicioso capricho.

Ya hemos degustado las monas de este año y seguro que pocos habéis recibido o regalado la «verdadera» mona de pascua con huevos cocidos, origen de este delicioso pastel. Las monas que han inundado los escaparates de las pastelerías durante estos días de Pascua eran verdaderas obras de arte, además de la tradicional «tarta» de yema o mantequilla como base para la figura de chocolate.


La mona de nuestros padres

BLOG-MONA-1-LIDERVETDurante varios siglos, en Cataluña, Valencia y Baleares, al llegar la Pascua, los pasteleros cocinaban unos bollos de harina, huevo y azúcar al horno, con uno o varios huevos duros incrustados en la superficie, que los padrinos regalaban a sus ahijados, una especie de roscón, en el que la propia masa trenzada servía para sujetar los huevos. Se ponían tantos huevos como años tenía el ahijado, hasta que cumplía los 12. Y como ya se hacía mayor, tenía el premio de recibir la última con 13 huevos dando el nombre de «mona de Pascua».

En cuanto a la etimología del nombre hay quienes defienden que proviene de munus, que significa «regalo» en griego. Otros señalan que el origen del nombre de “mona” proviene de la munna término árabe que significa «provisión de la boca», regalo que los moriscos hacían a sus señores.

Este protagonismo del huevo y de ofrecerse como un regalo, se remonta a la rigurosa abstinencia que antiguamente caracterizaba al período de Cuaresma, así se introdujo entre los cristianos la costumbre de bendecir el sábado santo todos los huevos recogidos desde el miércoles de ceniza para repartirlos entre los amigos el día de Pascua.

BLOG-MONA-2-LIDERVETActualmente algunos hornos y pastelerías más tradicionales siguen haciendo estas monas antiguas, pero confiesan que no suele representar más del 15% de la demanda y que cada año va en descenso. Ya solo unos pocos nostálgicos quieren recordar la tradición como la conocieron.

Ahora el protagonismo en la mona lo tiene el personaje favorito, el de moda o elementos que representan las aficiones del ahijado, o incluso prescinden de ella y se lanzan directamente a una construcción de chocolate.

¿Y vosotros por cual os habéis decantado este año?