El pan es un alimento que consumimos a diario y del que sabemos muy poco. A parte de ser un complemento ideal para nuestras comidas, puede ser un ingrediente e incluso un plato por sí mismo.
Pero el pan es también un alimento indispensable para una dieta equilibrada pues nos aporta nutrientes necesarios para una vida más saludable a través de la alimentación.
Valor Nutricional del Pan y Consumo Recomendado
El pan contiene nutrientes esenciales para nuestra dieta:
- Hidratos de carbono complejos
- Vitaminas del Grupo B: Tiamina (B1), Riboflavina (B2), Niacina (B3), Piridoxina (B6) y Ácido Fólico (B9, necesaria para la formación de proteínas estructurales y hemoglobina).
- Minerales: Hierro, Zinc y Magnesio
- Fibra (sobretodo el pan integral)
- Agua (entre el 32% y el 45%)
- Pequeña cantidad de proteínas y poca grasa (ésta última puede estar presente en algunas variedades de pan)

Se recomienda acompañar cada comida con una ración de pan (que equivale a un panecillo, unos 30-40 gramos).
Si queremos aportar más fibra a nuestra dieta podemos consumir pan integral, que también es más rico en minerales. Asegúrate que sea auténtico pan integral, es decir que esté elaborado a partir de harina integral completa.
Algunos tipos de Pan
Existen diferentes tipos de pan clasificados según su elaboración, ingredientes, procedencia, … En España hay más de 300 variedades distintas, algunas de ellas protegidas con el sello de Calidad Diferenciada IGP (Indicación Geográfica Protegida) como el Pa de Pagès Català, el Pan de Alfacar y Pan de Cea entre otros.
Podemos dividir los panes en dos grandes grupos: Pan Común y Pan Especial.
Pan Común: Es el producto que se obtiene de cocer una masa que es una mezcla de harina de trigo, agua, sal (opcional) y fermentada.
- Pan de miga dura: Es el que tiene la miga prieta y blanca.
- Pan de miga blanda: Se elabora con una proporción mayor de agua y su miga es más esponjosa.
Estos panes los podemos encontrar en diferentes formatos: barra, pan redondo, baguette, …
Pan Especial: Puede contener ingredientes adicionales, hacerse con otras harinas o estar elaborado de manera diferente.
- Pan Integral: Se elabora con harina no refinada por lo que contiene más salvado, tiene más fibra que el pan común.
- Pan Sin Gluten: Elaborado con harinas que no contienen gluten, este pan es perfecto para los celíacos.
- Pan Tostado: Después de cocido, este pan se corta en rebanadas y se tuesta. Lo encontramos en cualquier gran superficie envasado.
- Pan de Molde: La masa se introduce en un molde al cocerlo. Su masa es más blanda y es menos perecedero.
Existen muchos más panes especiales, incluso dulces.
Como ves el pan es mucho más de lo que parece, su consumo diario es saludable y recomendado. Un complemento ideal tanto para nuestros platos como para nuestra dieta.

Es una fruta muy ligera (aproximadamente el 80% es agua), de tamaño algo mayor que una manzana, esta fruta empieza a verse en septiembre aunque su época ideal es bien entrado el otoño. Dada su ligereza, la granada es una fruta con pocas proteínas y bajo valor energético. Es rica en minerales como el potasio, fósforo, magnesio y hierro y tiene vitaminas C, B1 y B2 aunque las encontramos en pequeñas cantidades.
Otra fruta muy ligera y pequeña pero con muchas propiedades beneficiosas para nuestra salud. Su mejor época es el otoño aunque la encontramos hasta en invierno. Según su variedad su composición puede variar teniendo todas ellas alto contenido en fibra, propiedades depurativas y diuréticas. Destaca por el contenido en polifenoles, de gran poder antioxidante, lo que la convierte en una fruta excelente para reforzar nuestro sistema inmunitario y mantener nuestra salud. Es una fruta rica en azúcares, por lo que de consumo restringido para diabéticos.
Existen diversas variedades de esta fruta asiática pero, todas ellas tienen una composición similar, rica en hidratos de carbono (glucosa y fructosa). En menor medida encontramos también vitaminas y minerales como potasio, fósforo, calcio y hierro. Destaca como fuente de beta carotenos, provitamina A Como otras frutas tiene propiedades antioxidantes y fibra soluble aunque no destacables por encima de otras frutas.
Es el fruto seco por excelencia del otoño. En las calles de muchas ciudades podemos ver “castañeras” vendiendo este manjar asado y su consumo es muy recomendado pues contiene pocas calorías y nos aporta fibra, proteínas, hidratos de carbono y minerales.
Otro de los frutos secos que encontramos en otoño. Es muy bueno para regular el colesterol debido a su cantidad de lípidos monoinsaturados. Además contiene vitamina E que es antioxidante y antienvejecimiento. Otro de sus componentes importantes es el calcio así como lo son el magnesio y el fósforo, que nos ayudan en el buen funcionamiento del sistema nervioso y el potasio que previene la retención de líquidos.
Como la mayoría de frutos secos, debemos consumirla con moderación pues tiene un alto aporte calórico. Aún así son buenas para nuestra salud pues nos aportan fibra, proteínas vegetales, vitaminas A, B1, B6 y E y minerales. Sus aceites vegetales poliinsaturados, ricos en Omega 3 ayudan en la prevención de enfermedades cardiovasculares y a reducir el colesterol. Igual que la avellanas, las nueces tienen calcio y propiedades antioxidantes. Su alto contenido en polifenoles la convierte en una aliada para mantener la memoria.


Ropa: Las setas se encuentran en los bosques por lo que debemos prepararnos tal como lo haríamos para una excursión: nuestra ropa debe ser cómoda y segura, que abrigue lo necesario y si es impermeable mejor, pues aunque no llueva, el bosque está húmedo y este tipo de ropa nos proporciona una protección extra. Debemos tener libertad de movimiento. El calzado es de lo más importante, debe ser apto para el suelo natural pues las suelas excesivamente lisas nos pueden provocar resbalones.
Para las setas: Para recogerlas y transportarlas necesitaremos una navaja o cuchillo pequeño y una cesta de mimbre. Nunca las transportes en bolsas de plástico pues no transpiran y se estropean. Además, la cesta de mimbre permite que caigan las esporas de las setas y se repartan por el bosque, propiciando así su regeneración.
Cuando encontramos una seta lo primero que debemos hacer es asegurarnos de que la hemos identificado correctamente, si no estamos 100% seguros de que ésa seta es comestible no debemos cogerla (algunas setas se parecen mucho entre ellas salvo algún pequeño detalle que debemos estar seguros que conocemos pues podemos recoger una especie tóxica por error). Si estamos seguros y su tamaño es correcto, podemos cogerla.
Una vez en casa lavaremos las setas. No las mojaremos pues son como esponjas y tendrían exceso de humedad. Con un trapo vamos retirando suavemente toda la tierra que tenga. Podemos ayudarnos con un pincel o un cepillo suave.