
Las frutas y verduras de temporada siempre son una buena elección y es muy beneficioso incorporarlas en nuestra dieta habitual. Además de conservar todos sus beneficios, los productos de temporada pueden ser quilómetro cero y no necesitan unas condiciones excepcionales para ser cultivados. ¿Quieres incorporar algunas frutas y verduras de temporada en tu menú? Prueba con estas:
Manzana
Una de las frutas más famosas y con mejor “reputación”. Es baja en calorías, ayuda a reducir el colesterol y es altamente antioxidante.
Kiwi
Lo podemos encontrar a partir de septiembre. Sus principales beneficios son su alto contenido en vitamina C y antioxidantes y que ayuda a mejorar el tránsito intestinal y evita el estreñimiento.
Uvas
Existen uvas blancas y negras y su composición puede variar, pero todas ellas son un poderoso alimento con propiedades laxantes, depurativas y diuréticas. Además, su aporte energético es bajo por lo que es ideal para cualquier dieta.
Calabaza
Es rica en vitaminas como la C y contiene, además, vitamina A, E y del grupo B. Es rica en agua y fibra y es baja en calorías por lo que será ideal si tratamos de cuidar nuestra línea.
Boniato
Uno de los frutos más característicos de esta época del año. Entre sus múltiples propiedades destacamos su alta densidad nutritiva siendo rico en hidratos de carbono. Tampoco se queda corto en proteínas y vitaminas, entre ellas la Provitamina A y vitaminas C, B6, B5, B1 y B2.
Castañas y frutos secos
El otoño es época de frutos secos, es el mejor momento para consumir estos alimentos ricos en nutrientes. Desde nueces a almendras, avellanas o anacardos, todos ellos nos aportan numerosos beneficios a nuestro organismo.
Las castañas son el fruto seco por excelencia del otoño ya que forma parte de la tradición en muchos lugares. Su consumo es muy recomendado pues contiene pocas calorías y nos aporta fibra, proteínas, hidratos de carbono y minerales.
Setas
No podían faltar en esta lista las setas, pues el otoño es la época de máximo esplendor micológico. Las setas son una gran fuente de proteínas vegetales de alta calidad, se consideran muy alcalinizantes y tienen muchos minerales, como el selenio, el fósforo, el cinc y el potasio. Además son ricas en vitaminas del grupo B y bajas en grasas y calorías.
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¿Te animas a incluir estos productos en tu dieta? Seguro que encuentras montones de recetas ideales para adaptar tu dieta a la temporada.








Hace unas semanas que estrenamos la primavera, una época de floración para muchas plantas y momento de dar sus frutos para otras. Hay cantidad de frutas y verduras que están de temporada en primavera, esto nos permite comprarlas de mayor calidad y a un precio más bajo. Hoy te traemos cinco alimentos que no debes perderte esta primavera.
Hay muchas recetas para cocinar alcachofas de distintas maneras: cocidas, fritas, en crema, …de cualquier manera la alcachofa es una verdura muy recomendada por sus propiedades depurativas, anti-grasas y digestivas. También reducen el colesterol y los triglicéridos además de ser buenas para el hígado.
Las habas son semillas comestibles del grupo de las legumbres. Son muy recomendadas para aquellos que siguen una dieta vegetariana pues poseen gran cantidad de proteína vegetal. También son ricas en fibra, vitaminas y minerales y fuente de carbohidratos.
Además de ser deliciosas las fresas son muy beneficiosas para nuestro cuerpo. Tienen azúcares aptos para los diabéticos y son capaces de combatir la anemia. También son diuréticas, desintoxicantes y mejoran las funciones renales y hepáticas. Sus vitaminas y minerales las hacen perfectas para el desarrollo de los más pequeños.
Los guisantes, igual que las habas, son legumbres. Resultan especialmente buenos para el corazón pues son beneficiosas para la circulación y ayudan a reducir el colesterol. También son ricos en vitamina C, minerales y fibras solubles.
oficina deberemos elegir alimentos que se mantengan bien a temperatura ambiente. Si llevamos carne o pescado nos aseguraremos de que estén bien cocinados.
Elige una fiambrera del tamaño adecuado, si es demasiado pequeña te quedarás con hambre y si es demasiado grande puede que la llenes en exceso y tus alimentos bailarán por dentro.
No por comer en la oficina tienes que hacerlo delante del ordenador. Busca un sitio cómodo y donde puedas comer tranquilamente.
No estar atados a un horario fijo o salir más a menudo hace que descuidemos también nuestra alimentación. De la misma forma que recuperaremos nuestros horarios deberemos hacerlo también con nuestra dieta. Procura no picar tanto o, si lo haces, que sean cosas saludables. Si tu tránsito intestinal también se ve afectado aumenta los alimentos ricos en fibra.
Siempre es importante, pero en este caso, además de ayudar al correcto funcionamiento de nuestro cuerpo, nos ayudará a descansar mejor. Sal a correr, a pasear o apúntate al gimnasio o a clases de yoga, por ejemplo. Lo importante es que encuentres algo que te motive lo suficiente para practicarlo de forma regular y adquieras el hábito de ejercitar tu cuerpo.
Que tengamos unos días de vacaciones no quiere decir que solo podamos hacer cosas durante ese periodo, con un día tenemos suficiente para escaparnos y desmarcarnos de la rutina. Ya sea una excursión o escapada, un masaje o visitar un museo, si vas haciendo cosas todo el año estarás más motivado y sentirás tu vida más llena, esto hará que no te cueste tanto conectar a la vuelta.
importante. Si mantienes una actitud positiva (aunque tengas que esforzarte para ello)todo será más fácil. Disfruta de reencontrarte con tus compañeros de trabajo o de las historias que te explicarán tus hijos al volver del cole (si los tienes). En definitiva, ¡disfruta de tu vida!
Este pescado es rico en sabor y en Omega-3, con una sola ración cubrimos por completo la cantidad diaria de Omega-3 recomendada. Pero no acaban ahí sus beneficios, contiene también proteínas, minerales, vitaminas del grupo B, vitamina E y vitamina D (muy importante para absorber y fijar el calcio en nuestros huesos). Por todo ello resulta un alimento sabroso, económico y saludable pues favorece la circulación sanguínea, mejora el colesterol y reduce los triglicéridos.
Son ricos en vitamina C y en pigmentos naturales, lo que nos ayuda a reforzar nuestro sistema inmunológico y aumentar las defensas de nuestro organismo. Está especialmente recomendado para las propensas a sufrir cistitis (las mujeres suelen sufrirla más que los hombres) pues contienen proantocianidinas, unas sustancias que evitan que la bacteria culpable se aferre a las paredes de la vagina.
Otro alimento de temporada como el tomate o las sardinas, el pimiento tiene mucha agua, lo que nos ayuda a hidratarnos. Gracias a su fibra nos mejora el tránsito intestinal y apenas contiene grasas. Tiene más vitamina C que las naranjas y antioxidante por lo que nos ayuda a prevenir el envejecimiento de la piel. También tiene vitamina A y potasio.
Es la fruta que contiene más agua (el 95% de su peso) por lo que es altamente hidratante y ayuda a nuestros riñones facilitando la eliminación de toxinas. También tiene vitamina C, vitamina A, potasio y magnesio por lo que resulta ideal para controlar el peso, para nuestro corazón, nuestra vista y las inflamaciones.
El Melón tiene un alto contenido en vitaminas A y E, fibras y minerales como potasio, calcio y zinc. Ayuda a las personas con sequedad en las mucosas y la piel, es antioxidante y protector (ayuda a prevenir el cáncer y la aparición de enfermedades cardiovasculares). Su fibra le aporta cualidades laxantes y diuréticas. También nos ayuda a prevenir la acidez.
La Alcachofa contiene, entre otros elementos, magnesio, potasio, esteroles y vitaminas del grupo B. Es muy beneficiosa para aquellos que sufren de digestiones difíciles, ictericia y para el hígado. Nos ayuda a reducir el colesterol y a expulsar las toxinas gracias a su efecto depurativo.
Antes de una comida, estas semillas pueden ayudar a modular el apetito. Sus compuestos vegetales tienen propiedades antioxidantes, especialmente vitamina E. Son una de las fuentes vegetales más importantes en ácidos grasos Omega 3. También son ricas en fibra por eso ayuda a una buena función intestinal, regulando el estreñimiento, y puede reducir los niveles de colesterol en sangre.
Se han utilizado en la medicina natural desde hace muchos siglos. Y podemos encontrar de dos tipos: las blancas y las negras, aunque ambas tienen los mismos beneficios. El más destacado es el de calmante nervioso del organismo. También aportan pequeñas cantidades de vitaminas y minerales. Se han popularizado actualmente en la elaboración de algunos panes como multicereales.
Podría ser el más antiguo condimento conocido por el hombre y son muy apreciadas por su aceite. Ricas en vitamina E. Son fuente de minerales, especialmente destacado su aporte en calcio, en comparación con otros alimentos vegetales. Además contienen dos sustancias únicas: sesamina y sesamolina que pertenecen a un grupo de fibras beneficiosas especiales llamadas lignanos que tienen un efecto reductor del colesterol y protegen el hígado del daño oxidativo.
Hace ya algún tiempo te hablamos del pan y lo positivo que es su consumo para una dieta equilibrada (puedes volver a leer el artículo 
Ahora debemos añadirle el resto de ingredientes: la harina, la sal y, si optas por el pan especial, las semillas. Removemos hasta tener la mezcla bien hecha.
Cuando la tengamos amasada le damos la forma que queramos y lo metemos en un recipiente de cristal con tapa apto para el horno (queremos que se genere vapor en su interior). Para evitar que se nos pegue, echamos unas gotitas de aceite de oliva al recipiente y lo extendemos bien por su interior.
Por último lo metemos en el horno (debe estar frío) y le damos una cocción a 220º durante 40-45 minutos aproximadamente (hasta que la superficie esté dorada).