
Las rutinas diarias pueden generarnos estrés y la Naturaleza puede ser nuestra mejor aliada para combatirlo. Desde paseos hasta rodearnos de plantas, existen muchas maneras de aprovechar los beneficios de la Naturaleza para nuestro bienestar. Hoy te damos algunos consejos para combatir el estrés con Naturaleza.
Pasa parte de tu tiempo libre rodeado de naturaleza.
Cada día deberíamos entrar en contacto con la Naturaleza, pasear por un parque o disfrutar de tu jardín (si lo tienes) son buenas soluciones. Si lo tuyo es el deporte será doblemente beneficioso si lo practicas al aire libre.

Viste tu puesto de trabajo y tu hogar de Naturaleza.
Aunque trabajes en una oficina o en un comercio cerrado, puedes tener plantas de interior y algún ambientador con un aroma natural. Las plantas pueden purificar el ambiente y convertir el espacio en un lugar fresco y bonito. Si te inclinas por un ambientador puedes encontrar algunos relajantes (como el de lavanda) o alguno que te cargue de energía.

Intenta disfrutar de la luz solar un rato cada día.
No es que tengas que tomar el sol cada día pero si que debes intentar que la luz solar te “toque” cada día. Las luces fluorescentes durante muchas horas engañan a nuestro cerebro y pueden llegar a desequilibrar nuestro descanso. Solo con ir andando al trabajo o aparcar lejos de tu puesto de trabajo notarás que llegas a casa más despejado.

Sonidos de la naturaleza.
A través del oído nos podemos transportar rápidamente a un lugar tranquilo que despejará nuestra mente. Puedes escuchar alguna lista de reproducción con sonidos de la naturaleza que te relajen mientras trabajas o probar de hacer meditación.

Elige lugares naturales para tus vacaciones.
Si bien lo ideal es estar en contacto con la Naturaleza cada día, nuestro ritmo diario a veces no nos lo permite. Si te sientes fatigado y necesitas desconectar nada mejor que un baño de Naturaleza durante unos días.






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Necesitas: Hojas secas, dos palos del mismo tamaño, hilo y aguja
Necesitas: Hojas secas (de diferentes árboles), cartulinas blancas o marcos pequeños
Necesitas: Hojas secas (de diferentes árboles), rotuladores permanentes o de pintura
oficina deberemos elegir alimentos que se mantengan bien a temperatura ambiente. Si llevamos carne o pescado nos aseguraremos de que estén bien cocinados.
Elige una fiambrera del tamaño adecuado, si es demasiado pequeña te quedarás con hambre y si es demasiado grande puede que la llenes en exceso y tus alimentos bailarán por dentro.
No por comer en la oficina tienes que hacerlo delante del ordenador. Busca un sitio cómodo y donde puedas comer tranquilamente.
No estar atados a un horario fijo o salir más a menudo hace que descuidemos también nuestra alimentación. De la misma forma que recuperaremos nuestros horarios deberemos hacerlo también con nuestra dieta. Procura no picar tanto o, si lo haces, que sean cosas saludables. Si tu tránsito intestinal también se ve afectado aumenta los alimentos ricos en fibra.
Siempre es importante, pero en este caso, además de ayudar al correcto funcionamiento de nuestro cuerpo, nos ayudará a descansar mejor. Sal a correr, a pasear o apúntate al gimnasio o a clases de yoga, por ejemplo. Lo importante es que encuentres algo que te motive lo suficiente para practicarlo de forma regular y adquieras el hábito de ejercitar tu cuerpo.
Que tengamos unos días de vacaciones no quiere decir que solo podamos hacer cosas durante ese periodo, con un día tenemos suficiente para escaparnos y desmarcarnos de la rutina. Ya sea una excursión o escapada, un masaje o visitar un museo, si vas haciendo cosas todo el año estarás más motivado y sentirás tu vida más llena, esto hará que no te cueste tanto conectar a la vuelta.
importante. Si mantienes una actitud positiva (aunque tengas que esforzarte para ello)todo será más fácil. Disfruta de reencontrarte con tus compañeros de trabajo o de las historias que te explicarán tus hijos al volver del cole (si los tienes). En definitiva, ¡disfruta de tu vida!
Debes enseñar a tu perro a dormir donde tu decidas que debe dormir (siempre que esté protegido, no pretendas que duerma a la intemperie las noches de invierno). Para ello debes colocarle una cama cómoda y adecuada a su tamaño. Los primeros días seguro que llorará, no debes ceder, si lo dejas dormir contigo, después no va a entender porque lo echas. Puedes ponerle un poco de comida o alguna golosina en su cama los primeros días para que lo entienda mejor.
Consulta con tu veterinario que dieta es la más adecuada para él y qué cantidad de comida necesita. Una vez sepas esto recuerda que los perros son animales de costumbres, ponle la comida cada día a las mismas horas.
Una vez esté vacunado y puedas sacarlo a la calle sin problemas empieza el entrenamiento para que haga sus necesidades fuera. No es fácil pues de pequeños no pueden controlarlo. Si tu cachorro se hace las necesidades en casa no debes regañarlo, indícale que no lo ha hecho bien y sácalo a la calle a dar una vuelta. Debes ser firme y sacarlo cada día a las mismas horas (unas tres o cuatro veces). Poco a poco y con mucho esfuerzo conseguirás que tu perro se acostumbre a salir y se aguantará hasta que llegue la hora de su paseo.
Salir de paseo no es tan fácil como salir a la calle y ya está, tu animal necesita unas pautas de comportamiento social y a aprender cosas como no escaparse, acudir a tu llamada y no portarse mal con otros animales o personas. No le aprietes mucho el collar ni se lo dejes demasiado suelto como para que se lo pueda quitar y átale la correa. Cuando estéis listos deberás salir tu antes, puedes decirle algo como “Vamos!”, si cada vez que lo vas a sacar le dices lo mismo, se acostumbrará a esa palabra y se preparará para salir a tu orden. Una vez fuera no dejes que el vaya delante, llévalo siempre a tu lado o detrás y con la correa no demasiado larga.
Si se porta mal o rompe algo no debemos infringirle un castigo físico nunca, con un “NO!” bien fuerte bastará, un sobresalto es todo lo que necesita para saber que eso no debe hacerlo, además debes utilizar siempre las mismas palabras para que se acostumbre. Si ha roto algo mientras tú no estabas no le regañes, no comprenderá a que viene. Cuando estés comiendo, nunca le des comida a tu perro, puedes ponerle a él la comida en ese momento también y comprenderá que cada uno tiene su espacio. Si tu animal comprende que eres el “macho alfa” (aunque seas una mujer) comprenderá que debe obedecer al líder.
también en caso de picaduras. Gracias a sus propiedades, esta planta tiene múltiples beneficios para la piel, entre ellos el de aliviar en caso de picaduras. Corta una hoja y aplica un poco de su pulpa sobre la picadura, notarás el alivio al momento.
Unas gotas de lima o limón aplicadas directamente sobre la picadura te proporcionará un alivio inmediato, además, su ácido cítrico ayuda a que la posible herida no se infecte.
Aunque no nos guste su olor, la cebolla tiene muchas propiedades para nuestra piel y, una vez más, también desinfecta. Aplica una rebanada lo más fina posible sobre la picadura y déjala unos minutos, cuando notes que el picor ha desaparecido, lava la zona con abundante agua.
Si nos conoces un poco ya sabrás que los aceites esenciales son lo nuestro. La inmensa variedad de ellos que existe hace que podamos utilizarlos en muchas ocasiones y esta es una de ellas. Los más aconsejados para las picaduras son el de Lavanda y el del Árbol del Té. Recuerda que siempre deben diluirse.
Recuerdos Enfrascados
Rama-Colgador de Fotos
Piedras Pintadas