
Vamos a introducirnos en el mundo de la aromaterapia: sus beneficios, como trabajarla, … Hoy empezamos por una parte imprescindible para comprender cómo funciona, hablaremos del olfato y los aromas. Lee nuestra entrada de hoy para saber más de nuestro sentido olfativo y cómo podemos aprovechar sus características para sentirnos mejor.
El sentido del olfato
Los humanos poseemos cinco sentidos de los cuales el olfato y el gusto actúan con receptores químicos y el resto con receptores físicos. El olfato es en realidad un detector de moléculas que produce un estímulo sólo sensorial, la interacción molécula-receptor que produce una respuesta interna en el cuerpo o la mente tiene lugar a nivel cerebral, en el Sistema Límbico.
¿Cómo nos afectan los olores?
Algunos olores nos llevan rápidamente a un recuerdo, se condicionan nuestras sensaciones y el olor puede cambiar la percepción del momento. Así pues, los aromas pueden relajarnos o estimularnos, cambiando nuestro humor, pueden incrementar nuestra sensación de bienestar.
Un olor no tiene ninguna significación personal hasta que se conecta a algo que ocurrió en nuestra vida. Con el encuentro inicial, se van formando las conexiones nerviosas que entrelazan el olor con las emociones. Por ejemplo: un olor típico de tu infancia como el de un bizcocho recién hecho puede resultarte muy reconfortante porque, cuando eras pequeño y vivías feliz, se creó esa conexión en tu cerebro. Ningún otro sentido tiene un acceso tan profundo en nuestro cerebro como el que posee el olfato.
Aunque a todos nos afectan los olores, cada persona tiene su propio almacén de memorias aprendidas, incluida la memoria de los olores por lo que, un olor agradable para alguien puede ser muy desagradable para otra persona ya que, el recuerdo asociado puede ser negativo.
Hay aromas que tienen efectos demostrables comunes
Aunque la experiencia personal tenga un peso muy importante, hay aromas que producen efectos concretos. Los aromas de jazmín, limón, lemongrass, menta y albahaca tienen efectos psicológicos estimulantes. Por el contrario, la bergamota, manzanilla, sándalo, rosa y lavanda tienen efectos relajantes. El olor de eucalipto puede incrementar la creatividad, el aroma de cítricos puede potenciar el sistema inmunitario, y el olor de la manzana especiada puede incrementar las ondas lentas de la actividad electroencefalográfica y reducir la depresión.
Y tú, ¿eres consciente de lo mucho que afectan los aromas?








En su interior, nos explica cómo el uso de los aromas puede influir en la salud de las personas y en sus relaciones con los demás, planteando de una forma sencilla cómo participan en nuestra calidad de vida dos de nuestros sentidos: el olor y el tacto, íntimamente relacionados con la aromaterapia. Peñalver, puro sentimiento, amigo de sus amigos, y excelente profesional, trata de animar al lector a vivir una vida sin estrés y a disfrutar de todo aquello que está a nuestro alcance, jalonando el texto con experiencias propias y con explicaciones científicas.
La Doctora Risco con su amena y documentada exposición consiguió que los asistentes siguieran con mucho interés la charla, motivando al público a leer el libro. Al finalizar, el autor respondió a las preguntas que se le formularon.
Necesitas
Necesitas
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Aromaterapia viene del griego «Aroma» (aroma, fragancia) y «therapeia» (curación, atención) por lo que entendemos que significa «curar a través del aroma». Es una rama de la fitoterapia que utiliza los aceites esenciales de plantas para mejorar la salud tanto física como mental. Estos aceites esenciales tienen el aspecto untuoso de los aceites vegetales, pero no tienen naturaleza lipídica como éstos. Por otra parte el nombre de esencial está relacionado con la quinta esencia (referido a lo más puro, perfecto, al núcleo, a la potencia). Su eficacia reside en el estudio de la actividad bioquímica de cada grupo molecular compuesto que encontramos en dichos aceites. Es decir que, a través del estudio de los componentes de los aceites (extraídos de plantas), podemos concluir qué beneficios nos pueden aportar y, por lo tanto, qué aplicaciones debemos darle y qué efecto tendrán.
Como ya hemos mencionado, a través del estudio de sus propiedades se determina su mejor uso (para qué dolencia física o mental es más eficaz). Antes de aplicarlo debemos tener en cuenta que los aceites esenciales deben diluirse (en agua o otro aceite) ya que son altamente concentrados.
Reaccionamos a los olores a un nivel emocional superior al de otros sentidos. Un aroma puede evocar un sinfín de emociones y recuerdos (la zona del cerebro asociada al olfato es la misma que la de la memoria) por lo que la aromaterapia aprovecha esta estrecha relación. Por esta idea es por lo que antiguamente se hablaba de la aromaterapia como magia o el lenguaje del alma.
Hace un tiempo os hablamos sobre los cosméticos que usamos a diario y el peligro de sus componentes químicos (puedes leerlo
Crema Facial
se hace?: Mezclamos la sal con unas gotas de aceite esencial y de agua. Lo dejamos secar (podemos extenderlo en un papel absorbente para ir más rápido). Cuando vemos que ya está seco lo guardamos en un frasco con cierre hermético y ya lo podemos usar.
zumo de limón y la cucharada de maicena. Lo tamizamos para eliminar el exceso de líquido y le añadimos el azúcar. Lo mezclamos bien hasta que quede una textura parecida a la espuma. Lo dejaremos reposar en la nevera y listo.




Y ya que las consumimos casi a diario, ¿qué tal si las conocemos un poco más? A parte de potenciar, incluso mejorar, los sabores de nuestros ingredientes, estas plantas tienen propiedades que nos pueden beneficiar.
Aroma
Aroma


Los rosales son arbustos o trepadoras (incluso colgantes) generalmente espinosos. Según el tipo de rosa, las hojas pueden ser caducas o perennes y el fruto de la flor se llama escaramujo; el cual curiosamente es uno de los frutos más ricos en Vitamina C, aunque también contiene vitaminas A, D, y E además de ser rico en antioxidantes y taninos, lo que implica que cause algo de estreñimiento.
Rosa Moschata o Rosa Mosqueta
Rosa x Damascena o Rosa de Damasco
Rosa Gallica o Rosa de Castilla
Rosa Wichuraina
Rosa Californica
Rosa Rugosa o Rosa Japonesa