Con el cambio de estación las condiciones ambientales y meteorológicas cambian e, igual que nosotros, nuestras mascotas deben adaptarse a estas. ¿Quieres ayudar a que tu animal de compañía pase de una estación a otra con facilidad? En nuestro artículo te explicamos cómo cuidar a tus mascotas en otoño.
Días húmedos y de lluvia
Protégelo de la humedad
Una de las características del otoño es que suele traer lluvias y días húmedos en general. Si tienes un perro sabrás que lo tienes que sacar a pasear haga el tiempo que haga. Si llega a casa mojado, sécalo bien (puedes usar una toalla o el secador si está muy mojado) para evitar que se resfríe. Si tienes un gato y no sale de casa la humedad le puede afectar provocándole dolor en los huesos y haciendo que pase frío. Procura tener la casa libre de humedades y con una temperatura agradable.
Bajan las temperaturas
Ayúdale a combatir el frío
Después de unos meses calurosos el frío llega casi sin avisar. Nuestras mascotas están acostumbradas a una temperatura ambiental más alta y les puede costar acostumbrarse. Si ves que tu perro no quiere pasar tanto rato fuera de casa, haz paseos más cortos y no le fuerces a estar fuera de casa. Si dejas a tu mascota en casa ten cuidado de no dejar ninguna corriente de aire, cierra ventanas y sube las persianas para que pueda entrar la luz del sol y calentar la casa de manera natural.
Evita las lesiones musculares
El cuerpo está más rígido y tenso cuando tenemos frío, el de nuestras mascotas también. No le hagas tener actividad física de manera brusca para evitar que se lesione. Puedes empezar con ejercicios suaves a modo de calentamiento (como tirarle la pelota cerca, correr un poco a su lado controlando la velocidad, …) e ir subiendo la intensidad poco a poco.
Cambio de pelaje
Llega el pelo de invierno
Una de las estrategias naturales de los animales para adaptarse al clima es el pelaje. En otoño nuestros animales dejan el pelo corto de verano para dar paso a su pelo de invierno. Puedes ayudarlo peinándolo con regularidad para que deje ir todo el pelo que le sobra y el nuevo le salga mejor. Lee aquí el artículo en el que te explicamos cómo mantenerte a salvo del pelaje de tus mascotas 😉
Tal y como siempre te decimos, si notas una actitud extraña o crees que tu mascota no se está adaptando bien a la nueva estación, consulta a tu veterinario y sigue sus consejos.







Peina a tus mascotas
Baños una vez al mes
Barre tu casa cada día
Cepillos para la ropa
Limita su espacio






¿Estás pensando en unas vacaciones y no sabes qué hacer con tu mascota o te gustaría llevártela? Pues no lo dudes, seguro que tu animal de compañía también agradecerá un cambio de aires. Si te gusta la idea pero no lo has hecho nunca y no sabes por dónde empezar lee nuestros consejos para viajar con tu mascota.
Alojamiento
Lugares que visitar
Si tu animal se queda en el alojamiento
Cambio de Rutina
Cuida a tu mascota
Los cachorros no tienen toda la dentadura desarrollada y su tamaño es más reducido, será más cómodo para ellos la comida blanda y los granos más pequeños. Cuando son mayores podemos comprarles pienso que fortalezca sus huesos o ayude al correcto funcionamiento del tracto urinario para evitar que se desarrollen algunas patologías propias de la edad (siempre que a nuestro veterinario le parezca correcto o nos lo recomiende).
Cada raza es distinta, las hay muy grandes y otras más pequeñas y el consumo calórico de cada una de ellas es diferente así pues el tamaño de nuestra mascota también es importante. Aunque tengamos un animal adulto de tamaño pequeño (como un yorkshire o un chihuhua) el tamaño del grano debe ser normal pues necesita ejercitar la mandíbula y fortalecer los dientes igual que las razas de mayor tamaño.
Observa a tu mascota
Dormir
Comer
Hacer sus necesidades
Estar en casa
Debes enseñar a tu perro a dormir donde tu decidas que debe dormir (siempre que esté protegido, no pretendas que duerma a la intemperie las noches de invierno). Para ello debes colocarle una cama cómoda y adecuada a su tamaño. Los primeros días seguro que llorará, no debes ceder, si lo dejas dormir contigo, después no va a entender porque lo echas. Puedes ponerle un poco de comida o alguna golosina en su cama los primeros días para que lo entienda mejor.
Consulta con tu veterinario que dieta es la más adecuada para él y qué cantidad de comida necesita. Una vez sepas esto recuerda que los perros son animales de costumbres, ponle la comida cada día a las mismas horas.
Una vez esté vacunado y puedas sacarlo a la calle sin problemas empieza el entrenamiento para que haga sus necesidades fuera. No es fácil pues de pequeños no pueden controlarlo. Si tu cachorro se hace las necesidades en casa no debes regañarlo, indícale que no lo ha hecho bien y sácalo a la calle a dar una vuelta. Debes ser firme y sacarlo cada día a las mismas horas (unas tres o cuatro veces). Poco a poco y con mucho esfuerzo conseguirás que tu perro se acostumbre a salir y se aguantará hasta que llegue la hora de su paseo.
Salir de paseo no es tan fácil como salir a la calle y ya está, tu animal necesita unas pautas de comportamiento social y a aprender cosas como no escaparse, acudir a tu llamada y no portarse mal con otros animales o personas. No le aprietes mucho el collar ni se lo dejes demasiado suelto como para que se lo pueda quitar y átale la correa. Cuando estéis listos deberás salir tu antes, puedes decirle algo como “Vamos!”, si cada vez que lo vas a sacar le dices lo mismo, se acostumbrará a esa palabra y se preparará para salir a tu orden. Una vez fuera no dejes que el vaya delante, llévalo siempre a tu lado o detrás y con la correa no demasiado larga.
Si se porta mal o rompe algo no debemos infringirle un castigo físico nunca, con un “NO!” bien fuerte bastará, un sobresalto es todo lo que necesita para saber que eso no debe hacerlo, además debes utilizar siempre las mismas palabras para que se acostumbre. Si ha roto algo mientras tú no estabas no le regañes, no comprenderá a que viene. Cuando estés comiendo, nunca le des comida a tu perro, puedes ponerle a él la comida en ese momento también y comprenderá que cada uno tiene su espacio. Si tu animal comprende que eres el “macho alfa” (aunque seas una mujer) comprenderá que debe obedecer al líder.