
¿Estás pensando en adoptar un gato pero nunca has tenido una mascota? En nuestro artículo de hoy te explicamos todo aquello que necesitas saber y hacer para facilitar la convivencia con tu mascota y hacer que la adaptación a su nuevo hogar sea más fácil.
- Prepara tu casa para el nuevo miembro de la familia.
Asegúrate de que tu casa es un lugar seguro para tu nuevo gato: evita los accesos a las terrazas y balcones, oculta cables eléctricos y vigila que las plantas que tienes no sean tóxicas o peligrosas.

- La lista de la compra.
Antes de empezar debes preparar tu casa con todo aquello que tu mascota va a necesitar. En el caso de un gato lo ideal será: alimentación adecuada a su edad, un arenero y arena para gatos, cuencos para comida y agua, algún lugar donde pueda afilarse las uñas y, por supuesto, algún juguete y un transportín. Estas son las cosa más básicas que seguro que vas a necesitar pero, además, puedes comprarle una camita o una mantita, un cepillo, algunas golosinas, …

- Llévalo al veterinario.
Lo primero es la salud, aunque el gato parezca sano una primera visita al veterinario te servirá de ayuda para determinar su edad, las vacunas que pueda necesitar, te ayudará con su alimentación y te dará consejos de gran valor.
- Deja que se adapte a su nuevo hogar.
No estés todo el día encima suyo, tu gato estará asustado e intranquilo por el reciente cambio. Lo mejor es que le dejes explorar la casa por su propio pie o incluso que le prepares una habitación donde pueda estar tranquilo los primeros días.
Una vez superados los primeros días, ya puedes empezar con su educación, puedes leer nuestro artículo “Consejos para educar a nuestras mascotas” aquí.



Los cachorros no tienen toda la dentadura desarrollada y su tamaño es más reducido, será más cómodo para ellos la comida blanda y los granos más pequeños. Cuando son mayores podemos comprarles pienso que fortalezca sus huesos o ayude al correcto funcionamiento del tracto urinario para evitar que se desarrollen algunas patologías propias de la edad (siempre que a nuestro veterinario le parezca correcto o nos lo recomiende).
Cada raza es distinta, las hay muy grandes y otras más pequeñas y el consumo calórico de cada una de ellas es diferente así pues el tamaño de nuestra mascota también es importante. Aunque tengamos un animal adulto de tamaño pequeño (como un yorkshire o un chihuhua) el tamaño del grano debe ser normal pues necesita ejercitar la mandíbula y fortalecer los dientes igual que las razas de mayor tamaño.
Observa a tu mascota
A continuación te mostramos una lista con 10 alimentos que no deben ingerir tus mascotas (tanto perros como gatos). Si tu mascota es un gato, debes tener en cuenta que tiene más dificultad que un perro para eliminar toxinas a través del hígado y, por lo tanto, debes prestar especial cuidado en su alimentación.
Uvas y Pasas
Maíz
Debemos cuidar bien de nuestras mascotas ya que dependen de nosotros. Lo más aconsejable es darles piensos y comidas especiales pues contienen los alimentos y vitaminas que necesitan para llevar una dieta equilibrada.
No obstante en la actualidad, se ha sugerido que el término “estrés” debería usarse sólo en casos en los que la situación a la que se enfrenta el animal excede la capacidad de regulación del organismo, especialmente cuando dicha situación implica un cierto grado de imprevisibilidad y falta de control. Varias áreas del cerebro están involucradas en la organización de las repuestas a estímulos que lo producen, y estas áreas interactúan ampliamente entre sí. Aunque ya tenemos identificados ciertos núcleos de estrés en los animales y que vienen determinados por factores como:
La respuesta de estrés incluye varios cambios que pueden tener efectos negativos sobre el rendimiento de los animales de granja. Estos efectos radican especialmente en cambios del sistema inmunitario lo que propicia una vulnerabilidad a enfermedades y patologías, mucho mayor que un animal en buenas condiciones, y como pasa con las personas la disminución de la ingesta de alimento y de la rumia y la reducción de la fertilidad, entre otros (a nosotros nos sucede con la libido).
Recordemos que uno de los mayores beneficios de los Aceites Esenciales es favorecer la resistencia a los microorganismos del entorno, al contrario de los antibióticos, que no promueven que el sistema inmunitario del animal sea resistente a determinadas bacterias más fuertes y causantes de enfermedades en animales y transmitidas a humanos como la Salmonela, Campylobacter, Enterococci y E. Coli.










